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La educación es un derecho humano, un importante motor del desarrollo y uno de los instrumentos más eficaces para reducir la pobreza y mejorar la salud, y lograr la igualdad de género, la paz y la estabilidad (Banco Mundial, 2018). De acuerdo a este estudio en el caso de las personas, promueve el empleo, los ingresos, la salud y la reducción de la pobreza. Según estos datos a nivel mundial, los ingresos por hora aumentan un 9 % por cada año adicional de escolarización.

En el ámbito corporativo la educación ha evolucionado para integrarse a los procesos de toma de decisiones que naturalmente de ejecutaban dando por sentado que: si ingresas a un nuevo colaborador él ya debe saber que hacer, si lo cambias de puestos por una promoción o ascenso, ya el debe saber que hacer, si es un colaborador técnicamente muy bueno y lo promueves a supervisor, el debe saber que hacer… los aprendizajes y perdida de talentos les han hecho reflexionar sobre el costo que tiene no incorporar la variable “educación” en la toma de decisiones ejecutivas.

En este sentido, cuando se habla de evolución de la educación en las empresas también nos encontramos con la incorporación de programas y planes educativos como estrategia de formación permanente y lo mejor de todo es que es personalizado, gracias a la incorporación de mentores, coaches, docentes y un equipo integral preparado para hacer de la educación en las empresas una experiencia positiva, enriquecedora y única.

Hoy en día es más común de lo que pensamos incorporar perfiles como el de educadores en los equipos de gerenciales de recursos humanos ya que por su formación están preparados para ver más allá de los procesos comerciales, técnicos y en general empresariales, con la presencia de la “educación en las empresas” se rompen paradigmas relacionados con la formación permanente en temas técnicos-especializados son indispensables (ejemplo: contaduría, economía, impuestos, legales, financieros, etc.), pero que en la agenda de formación o capacitación ocupaban el mayor espacio y tiempo.

La formación en desarrollo humano en esta era digital, de alguna manera esta redescubriendo a la luz de tanta tecnología y “facilidades” la oportunidad de “personalizar” la educación, indagando más en lo humano, en las capacidades y talentos individuales para hacer la gestión de las empresas más fluidas y con mejores resultados.

Los modelos educativos, con desarrollos enfocados en la productividad de las organizaciones y la felicidad de los colaboradores es cada vez mas una “tendencia” de esas positivas que no queremos que pase de moda, por eso cuando nos planteamos al principio ¿educación en el entorno empresarial?, la respuesta es: ¡Claro que sí!, porque con la educación y la comprensión de todo lo que los procesos de aprendizaje implican y hacer diseños educativos alineados con las metas de la compañía, pero con elementos de enseñanza que cautiven a los grupos de acuerdo a su perfil personal y a sus intereses (personales- profesionales).

¿El reto? Es lograr identificar y generar contenido ajustado a los intereses empresariales, pero también personales…que mejor manera de alinear los intereses de todos y encontrar la productividad esperada; la tendencia hoy es que aprovechando las ventajas de los modelos educativos en línea las organizaciones creen modelos de universidades corporativas con contenidos ajustados a sus necesidades, y si los recursos financieros y/o el tiempo son limitados la alternativa es contratar externos que colaboran de manera muy especializada con la generación de contenidos, estrategias y metas educativas asociados a los resultados que las organizaciones esperan.

Muchas universidades están proceso de hacer de la experiencia académica un momento de oportunidades y por esta razón buscan hacer alianzas con las empresas para identificar opciones que les permitan a ambas partes ganar, por un lado las universidades obtienen recursos económicos, oportunidades de pasantías para sus estudiantes o espacios de estudio para sus docentes y las empresas, la opción de generar contenido académico por especialistas que los ayuden en procesos estratégicos de recursos humanos (selección, integración laboral, capacitación)  para el logro de sus metas.

Finalmente, llevar la educación en los términos de formalidad y academia que vemos en esos espacios en mi caso profesional ha sido una de las experiencias más enriquecedoras, siempre que se dejen claros desde el principio lo que queremos y lo que necesitamos, elegir al equipo académico que vamos a incorporar al proyecto corporativo, es clave porque integrar esta experiencia a “los tiempos” de las organizaciones también es un desafío que solo se supera con los equipos adecuados, en teforma te podemos ayudar a lograr esas metas, “sin morir en el intento”.

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